miércoles, 24 de febrero de 2010

CORTAZAR Y FERRO EN EL MALBA


FUNDACION MALBA CONSTANTINI


Curso.


Julio Cortázar. Todos los cuentos el cuento. Por Roberto Ferro.
Viernes 12, 19, 26 de marzo y 9 de abril de 18:30 a 20:00. Biblioteca. Costo: $180. Jubilados y estudiantes con credencial: 10% de descuento*. Inscripción en recepción de lunes a domingos (exceptos los martes) de 12:00 a 19:30. Foto: Gentileza Archivo Alfaguara.

Los cuentos de Julio Cortázar aparecen a la mirada lectora como un inquietante e inabarcable territorio en el que lo fantástico se entrecruza con la realidad y el absurdo. Este curso propone un recorrido a través de un conjunto de sus relatos. La propuesta supone proyectar una cartografía posible que tome a la figura del pasaje como punto de partida, con el objetivo de abrir la interpretación crítica de su obra a una multiplicidad de líneas abiertas a innumerables puntos de fuga.

“Julio Cortázar. Todos los cuentos el cuento” no está pensado como un repertorio de lecturas cristalizadas ni de reiteraciones celebratorias; antes bien apunta a modos de lectura crítica que transgredan el sistema de periodizaciones y de bloques consolidados que tienden a confinar la obra cortazariana en clasificaciones cerradas. El curso pretende ser una tentativa de búsqueda de otras formas de significación que contribuyan a revisar el lugar de Julio Cortázar en la literatura del siglo XXI.

Clase 1. Límites y rupturas. Las simetrías y los desajustes del espacio y de los dobles. “Casa Tomada” “Lejana” y “Bestiario” de Bestiario. “Continuidad de los parques”, “Axolotl” y “La noche boca arriba” de Final del juego.

Clase 2. Violencia y representación. Pensar y soñar como certezas inexactas. “Cartas de mamá”, “Las babas del diablo” y “Los buenos servicios” de Las armas secretas. “Reunión”, “El otro cielo” y “La isla a mediodía” de Todos los fuegos el fuego.

Clase 3. El horror del lado de acá y el horror del lado de allá. Lo fantástico y lo real atravesados de lado a lado. “Manuscrito hallado en un bolsillo”, “Las fases de Severo” y “Cuello de gatito negro” de Octaedro.
“Apocalipsis de Solentiname”, “Alguien que anda por ahí” y “La noche de Mantequilla” de Alguien que anda por ahí.

Clase 4. Más allá de los géneros. La imposible traducción de la otredad. “Orientación de los gatos”, “Texto en una libreta” y “Anillo de Moebius” de Queremos tanto a Glenda. “Botella al mar”, “La escuela de noche” y “Diario para un cuento” de Deshoras.


Roberto Ferro. Escritor y crítico literario. Es Doctor en Letras por la UBA, profesor e investigador de la Facultad de Filosofía y Letras. Ha dictado cursos de posgrado en Venezuela, México, Francia e Italia. Forma parte del Consejo Editorial de numerosas revistas académicas y literarias. Entre sus libros publicados se encuentran Lectura (h)errada con Jacques Derrida. Escritura y desconstrucción (1995), La ficción. Un caso de sonambulismo teórico (1998), El lector apócrifo (1998), Sostiene Tabucchi (1999), Línea de Flotación (2002), Onetti/La fundación imaginada (2003), Derrida. El largo trazo del último adiós (2009), De la literatura y los restos (2009), Fusilados al amanecer. Walsh y el crimen de Suárez (2010); también ha dirigido el volumen dedicado a Macedonio Fernández en La Historia Crítica de la Literatura Argentina (2007), y la edición crítica de Operación Masacre seguida de La campaña periodística (2009).

*Descuento no combinable con otros descuentos.

Informes
literatura@malba.org.ar
4808 6545/ 6560




Viernes 12 de marzo a las 18:30
Viernes 19 de marzo a las 18:30
Viernes 26 de marzo a las 18:30
Viernes 9 de abril a las 18:30


jueves, 16 de julio de 2009

LETRAS - UBA CONCURSO ESCANDALOSO

El 14 de julio el Doctor Roberto Ferro presentó una nueva impugnación al concurso de profesor titular de Literatura Latinoamericana II. Solicita la nulidad de la Resolución (CD) N° 5010 del 16 de junio, que ratifica el contenido de la Resolución (CD) N° 4673 del 21 de abril de 2009. En la sesión del CD del 21 de abril pasado, con la presencia y participación de la doctora Ana María Zubieta, en carácter de consejera directiva (y Vice-decana), se procedió a votar lo aconsejado por la mayoría en la Comisión de Interpretación y Reglamento. Por pedido de la minoría de profesores, la votación tuvo carácter nominal: la doctora Zubieta votó, y con su voto – violatorio del principio administrativo que prevé distintas instancias de control en los concursos públicos – logró que se alcanzaran los 9 votos necesarios para aprobar el dictamen mayoritario. En síntesis: la doctora Zubieta integró el jurado y luego votó como consejera directiva aprobando su propio dictamen.Esta transgresión aberrante desde el punto de vista jurídico y ético configura una causa de nulidad fundada en una vicio grave de procedimiento, ya que no hay código, reglamento, estatuto, tratado, o compilación normativa, que al momento de contemplar la posibilidad de apelación no reserve a quien se le otorgare ese derecho la posibilidad de un control imparcial de quienes lo hayan juzgado. La garantía de una revisión imparcial, obviamente se incumple y queda por ello irremediablemente afectado el procedimiento cuando una misma persona debe decidir la pertinencia de su propia actuación en otra instancia. Esa situación éticamente incómoda e impropia genera una violencia que lógicamente afecta la capacidad de conocimiento para emitir un voto donde la imparcialidad esté ajena de toda sospecha. Y, consecuentemente, el Doctor Ferro en su impugnación también rechaza la ampliación del dictamen del jurado de acuerdo con el expediente N° 848.946/08 por estar fundamentada en tergiversaciones, subterfugios, omisiones, falacias y distorsiones, que constituyen un verdadero modelo de falsedad ideológica y de arbitrariedad manifiesta.
MAÑANA LA NUEVA IMPUGNACION COMPLETA AQUÍ

martes, 5 de mayo de 2009

GRAVE DENUNCIA EN LETRAS

ANTE EL ATROPELLO SE SUMAN ADHESIONES


Noé Jitrik DNI 4478117
Gonzalo Aguilar DNI 17106635
Guiomar Ciapuscio DNI 13417673
Elvira Arnoux DNI 5414098
Beatriz Colombi DNI 10702626
Daniel Link DNI 13711546
Mabel Giammatteo DNI 11.554.344
Sylvia Saítta DNI 17465006
Andrea Ostrov DNI 13530305
Julio Schvartzman DNI 4552242
Juan Diego Vila DNI 14886898
Roberto Bein DNI: 6.082.914
Nora Dominguez DNI 10128854
Adriana Rodríguez Pérsico DNI 6718754
Soledad Quereilhac DNI 25.021.076
María del Carmen Porrúa LC1892693
Elsa Noya, 6295115
Estela Klett DNI 13103673
Eduardo Barrio DNI 17660461
Jorge Gelman DNI 12021965
Marcela Castro DNI 14389807
Federico Penelas
Martín Kohan. DNI 18.056.640
Vanesa Pafundo DNI: 24.445.116
Mariana Podetti DNI N° 13.214.652
Gustavo Lespada, DNI 18.745.828
Laura Ferrari
Sandra Gasparini DNI 17958778
Alejandra Pasino 16791907
Gonzalo Blanco DNI 22277231
Verónica Zaccari DNI 22668139
Andrea Andújar, DNI 17.572.898
Silvia Jurovietzky DNI 14902687
Alfredo Fraschini (D.N.I. 4.877.286).
Emiliano Sued, DNI: 23 952 416
Bernardo Ainbinder, DNI 27.183.235
Patricia Piccolini DNI 12.081.125
Mariana di Stefano 14316821
Pablo Ansolabehere DNI 16473466
Daniel Santilli LE 7701034
María Martha Gigena DNI 22656135
Mirta Lobato
Hernán A. Biscayart DNI 17.031.329
Roxana Palacios
Perla Zusman (DNI 16.936.946)
Isabel Quintana 16348562
Valeria Silvina Pita DNI 20.385.322
Celeste Plaza Roig DNI 18.842.453
Ignacio D. Miller DNI 20.619.242
Andrea Cobas Carral DNI 25.433.033
Ezequiel De Rosso. DNI: 23510447
Paula Bertúa, DNI 25177742
Alejandra Laera DNI 17365314
Graciela Batticuore DNI 17998812
Raul Antelo – Profesor Titular, Universidade Federal de Santa Catarina, Brasil.
Rosana Pasquale DNI 16444894
María Fernanda Pampín DNI 26.518.976

domingo, 3 de mayo de 2009

GRAVE DENUNCIA EN LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS

Los concursos docentes han sido una institución universitaria que ha asegurado el acceso a los puestos de profesores universitarios a aquellos docentes que tuvieran mayores títulos y antecedentes. Desde hace algún tiempo, la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires atraviesa por una grave crisis institucional, la mayoría a cargo de la gestión no ha vacilado en manipular los concursos con el objeto de favorecer a sus intereses políticos. La atenta lectura del documento adjunto difunde un caso puntual, en el que la impunidad de la actual conducción se pone de manifiesto sin enmascaramiento alguno.Solicitamos a todos la amplia difusión del siguiente documento que denuncia un nuevo atropello institucional.
A la Comunidad de Filosofía y Letras


Los profesores y graduados abajo firmantes denunciamos por este medio un hecho de suma gravedad sucedido en la reunión plenaria del martes 21 de abril del corriente año, durante el tratamiento de un concurso de profesor titular de Literatura Latinoamericana II, cuyo trámite ya ha sido objeto de distintas controversias y planteos públicos en los medios. El jurado integrado por Ana María Zubieta, Graciela Cariello y María de las Mercedes García Saravi, aprobado por la mayoría del CD en su momento pero rechazado por las minorías del consejo, dio por ganadora a la profesora Cella y propuso su nombramiento como profesora titular al CD; el veedor por el claustro de graduados, Hernán Biscayart, presentó distintas objeciones de fondo a dicho dictamen, que finalmente fue impugnado por el concursante Ferro. Posteriormente, la comisión de interpretación y reglamento del CD emitió dos dictámenes: el de mayoría, suscripto por la mayoría de profesores, de graduados y de estudiantes que ratifica la propuesta del jurado, y el de minoría, firmado por la representación de minoría de graduados, que recomienda su anulación, basándose en el informe del veedor y la impugnación de Ferro.

En la sesión del CD del 21 de abril pasado, con la presencia y participación de la profesora Zubieta, en carácter de consejera directiva (y vicedecana), la mayoría de profesores en la persona de Josefina Nagore, mediante una moción de orden, pretendió pasar directamente a la votación sin dar lugar a la discusión de los dos dictámenes; con las dificultades del caso se pudo fundamentar el dictamen de minoría y se logró que la mayoría permitiera que interviniesen docentes de la cátedra que estaban presentes. Dicho esto, se procedió a la votación, que, por pedido de la minoría de profesores, tuvo carácter nominal: la profesora Zubieta votó, y con su voto – antiético y violatorio del principio administrativo que prevé distintas instancias de control en los concursos públicos – logró que se alcanzaran los 9 votos necesarios para aprobar el dictamen mayoritario. En síntesis: la vicedecana Zubieta votó como jurado y luego votó como consejera directiva su dictamen.

Creemos que este proceder debe ser denunciado y conocido por todos los miembros de la comunidad universitaria, dado que compromete severamente el funcionamiento institucional, viola las normas de los concursos docentes y, para el caso particular, configura una causa de nulidad fundada en una falla grave de procedimiento.

SE RUEGA DIFUNDIR
ADHESIONES :

sábado, 8 de noviembre de 2008

ROBERTO FERRO Y EL SEMINARIO CÓRTAZAR





Acerca de mi experiencia en el Seminario: Teoría y crítica del cuento fantástico en la obra de Julio Cortázar,
dictado en la
Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad de Buenos Aires
en el segundo cuatrimestre de 2008


A los alumnos del seminario

I
Pensé este seminario en relación con los alumnos, creo conocer íntimamente sus intereses, la variedad de opciones que plantean para armar sus carreras, sus demandas, las formas habituales en los que se formulan de sus proyectos. Esto siempre lo he articulado con mi experiencia en relación con la formación y las exigencias actuales para configurar una carrera académica. Uno de los presupuestos que ha guiado y fundamenta mi tarea de profesor universitario ha sido platearme, insistentemente, qué es una buena enseñanza; creo que, en el sentido epistemológico, consiste en preguntarse si lo que se enseña es racionalmente justificable y, en última instancia, digno de que el estudiante, lo crea, lo entienda, y además, sea productivo para el desarrollo de su formaciónEnseñar literatura implica abrir la enseñanza a la pluralidad, la movilidad y la flexibilidad del conocimiento, recurriendo a la transdiciplinariedad como vector experimental y creativo de reconfiguración de nuevos instrumentos teóricos para el análisis crítico de la cultura.Pensé este seminario desde una concepción sobre lo deseable y lo posible. Para mí, enseñar literatura es fundamentalmente trasmitir un entusiasmo. Esto supone descolocar una falsa disyunción que opone placer a conocimiento, lo puntualizo, por que me parece importante y decisivo no menoscabar la emoción para preguntarse, entonces, por lo que actúa en ella para producirla. De allí que la propuesta debía implicar alentar el placer de internarse en los textos para indagar sus condiciones de funcionamiento. La actitud crítica antianalítica, finalmente, oculta el proceso de producción constructiva de los textos. Mi propuesta suponía enseñar el asombro, pero correlativamente mostrar el objeto que puede provocarlo.Entusiasmo y asombro provocados por la reflexión teórica son los parámetros de un placer difícil como es posible pensar la lectura y de ese modo oponer a la literatura pensada como objeto de consumo, a su integración a la cultura de la mercancía.Considero que en literatura es imposible establecer una distinción quirúrgica entre lectura y escritura; concebir la lectura como un placer difícil exige llevar a pensar a los alumnos en la importancia de la función epistémica de la escritura, es decir una instancia para descubrir lo que es posible decir acerca de los textos y desarrollar su conocimiento.Esto se opone de manera absoluta a la idea de que existe un texto original que no necesita se descubierto o trabajado, sino simplemente comunicado.Creí que el seminario era una escena propicia para hacer una enconada defensa de la densidad del texto literario, frente a cualquier intento de disolución de la especificidad estético-literaria en torno del cual se desarrollan los estudios literarios.La enseñanza de la literatura, como yo la concibo, está íntimamente ligada a la lectura como placer difícil y a la escritura como dimensión epistémico insoslayable. Este es un punto clave en la formación de los alumnos de la carrera de letras.Pensar y escribir, hacer que, por medio del pensamiento y la escritura, llegue algo que hasta ahora se ha anunciado quizás, pero aun no se ha mostrado como tal.
II
Estos presupuestos implicaban que para llevarlos a cabo la elección del objeto de estudio era decisiva. Estaba convencido de que la obra de Julio Cortázar nos iba a permitir un tipo de experiencia diferente; en general, los alumnos tienen un tipo de relación con los textos sobre los que van a trabajar en los cursos universitarios en el que prevalece la experiencia de un primer abordaje o un conocimiento previo muy elemental antes que un saber crítico más acabado. La obra de Julio Cortázar me entregaba una posibilidad diferente, estaba convencido que la mayoría de los alumnos inscriptos conocía intensamente una parte sustancial de la misma. Por lo tanto, se abría la posibilidad de otro tipo de reflexión, a lo que se sumaba, que esos lectores tenían un fuerte compromiso con los textos del programa.Mi primera sorpresa fue el número de inscriptos, durante el curso del seminario participaron regularmente un promedio de noventa asistentes, lo que para un seminario de grado es excepcional. Sumado a ello, cursaron el seminario alumnos de universidades de EEUU, Alemania, Brasil, México, Uruguay, Polonia, y Suiza. No tengo dudas que esa convocatoria está íntimamente vinculada con el interés que despierta la obra de Julio Cortázar.En los primeros encuentros se puso de manifiesto, algo así como los usos de Cortázar (menciono aquí los que fueron relevantes en nuestro trabajo), es frecuente que algunos figuras mediáticas que participan asiduamente de las columnas de la prensa cultural como Gonzalo Garcés o Daniel Guebel, manifiesten a menudo un marcado desprecio por la obra de Cortázar, expresiones de ninguneo que, dado el eximio manejo que tienen del efecto escandaloso de sus afirmaciones, parecen tener como objetivo llamar la atención sobre sí mismos, a despecho de que revelen un conocimiento precario y una ignorancia manifiesta de lo que critican con tanto encono. Por otro lado, sigue habiendo un gran producción de ensayos sobre las múltiples cuestiones que plantea la escritura cortazariana , que hace casi imposible estar al día con el universo de publicaciones que siguen apareciendo. También están los lectores que mantienen una relación apasionada con Julio Cortázar, y que se proponen, como es el caso de los participantes del seminario, profundizar sobre esas emociones centrando sus búsquedas en el rastreo de las marcas literarias que en los textos les producen ese exceso significativo que los conmueve.
III
Las primeras clases estuvieron a mi cargo para hacer explícita la propuesta y exponer los lineamientos del trabajo. El proyecto se centraba en la lectura crítica de los cuentos de Cortázar desde la biblioteca que cada uno aportaba al momento de comenzar el seminario.A medida que avanzaron los encuentros se fueron sucediendo las exposiciones de los alumnos. Desde mi perspectiva, el proyecto fue un acontecimiento excepcional, las intervenciones fueron sorprendentes, variadas, inteligentes, con un nivel de excelencia notable por parte de los expositores y con un grado de atención y participación que no decayó en ningún momento en el conjunto de los asistentes. Las ideas que expuse más arriba sobre las que se fundé este proyecto de seminario, se fueron enriqueciendo, algunos de los trabajos presentados en el seminario ya están publicados en http://www.metaliteratura.com.ar/ , a los que se irán sumando los que vayan enviando en las próximas semanas. Todo trabajo de investigación que no es publicado es como si no existiera, de ahí que esa difusión tiene por objetivo exhibir el nivel de especulación que tanto nos atrajo durante estos meses.En el último encuentro del seminario, el lunes 10 de noviembre, estará destinado a una revisión de cuestiones teóricas sobre el género fantástico sobre el conocimiento de un corpus que ha recibido durante los encuentros una profunda inquisición crítica.Finalmente, y sin retórica, les he escrito estas líneas como una confesión dirigida a los participantes del seminario, a los que quiero agradecerlos sinceramente la experiencia intelectual y afectiva que me han hecho compartir.
Dejo abierto este espacio para que sigamos dialogando sobre el seminario.
Roberto Ferro.

jueves, 30 de octubre de 2008

CARTA DEFINITIVA AL SR. DECANO DE PARTE DE LOS DOCENTES DE LITERATURA LATINOAMÉRICANA II EN VISTAS DEL ESCANDALOSO Y VERGONZANTE DICTAMEN

Estimado Lector: lo que sigue no es sólo a defensa de compañeros y discípulos frente al atropello sufrido por el Dr. Ferro, es además una expresión de multivocalidad que intenta que no se desprestigie mas nuestra Casa de altos Estudios
Buenos Aires, 17 de septiembre de 2008

Sr. Decano de la
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad de Buenos Aires
Dr. Hugo Trinchero
S/D

En nuestro carácter de docentes integrantes de la Cátedra de Literatura Latinoamericana II del Departamento de Letras de esta Facultad, hemos asistido, la mayoría de nosotros, el 28 de agosto pasado, al concurso para el cargo de Profesor Titular de esa cátedra, en el que se postularon dos compañeros, el Dr. Roberto Ferro y la Dra. Susana Cella, con quienes algunos de nosotros hemos compartido más de 20 años de docencia e investigación.

En vistas del sorprendente dictamen emitido por el Jurado de dicho concurso, el día 28/08/08, y en tanto formados especialistas en los temas expuestos, entendemos nuestra responsabilidad de dirigirnos a Usted, y por su intermedio a los miembros del Consejo Directivo de nuestra Facultad, para informarlo de lo siguiente:

I. Entrevistas

1. En relación con la instancia de la Entrevista Personal realizada al Dr. Roberto
Ferro nuestra sorpresa responde a varios factores:

a. En el dictamen del Jurado se afirma que el postulante leyó una síntesis de su currículo, del plan presentado y de su historia académica en la cátedra.

Es evidente para quienes presenciamos la entrevista que el Dr. Ferro no leyó una síntesis curricular ni hizo un relato de su historia académica como miembro de la Cátedra de Literatura Latinoamericana II, sino que realizó un desarrollo articulado y preciso acerca de algunas de sus actividades académicas particularmente destacables de los últimos años y enfatizó especialmente la importancia de su pertenencia a un equipo de trabajo. En este sentido, el Dr. Ferro destacó su labor como co-director de Proyectos de Investigación UBACyT dedicados a la literatura latinoamericana, en los que ha participado y participa el equipo de la cátedra, destacando asimismo la importancia de valorar y articular los intereses específicos de los docentes investigadores. Dio ejemplos de esta interrelación necesaria para el crecimiento de un trabajo de cátedra y consideró que los Seminarios de Especialización Internos de la cátedra son “el referato más inmediato” del trabajo de los miembros de un equipo docente. Asimismo, subrayó la importancia de ese trabajo para su propia formación y la consolidación de una visión general del campo literario, fundamental para el rol de un Profesor Titular. Enfatizó en este sentido la importancia de la relación entre Proyecto de Investigación, Seminario de Especialización Interno y dictado de la materia. En el marco del desarrollo de sus actividades académicas, el Dr. Ferro señaló asimismo su labor en la formación de recursos humanos (algunos de los cuales son actualmente miembros de la cátedra) destacando la dirección de tesis doctorales, la supervisión de adscriptos y la dirección de becarios como un complemento indispensable de la excelencia de la tarea docente y de investigación.

b. En el dictamen del Jurado se dice que el postulante Señaló la continuidad de un proyecto del cual forma parte, sin proponer ningún cambio sustancial.

En el marco de lo dicho en el punto a., semejante declaración del Jurado se nos presenta, por lo menos, como desatinada. El dictamen presenta la continuidad de un proyecto en marcha, del que el Dr. Ferro fue artífice privilegiado (formando recursos, co-dirigiendo, discutiendo propuestas) como un demérito. Pareciera que para el Jurado el “cambio” de un proyecto docente y de investigación fuera la condición necesaria de un titular, aun al precio de contradecir la propia y fructífera trayectoria de trabajo intelectual. En este sentido, es evidente que tanto el vínculo entre docencia e investigación, como la pluralidad de enfoques y la formación sostenida son valores que se posibilitan y se resguardan como se merecen en la medida en que podemos asegurar su continuidad. No se entiende entonces su desvalorización por parte del Jurado.
Además, el Dr. Ferro expuso a continuación su perspectiva del objeto de estudio, perspectiva que el dictamen del Jurado simplifica y cuya originalidad no destaca. El Dr. Ferro definió la literatura latinoamericana como un “corpus abierto”, que requiere ser pensado más allá de una mera sumatoria de literaturas nacionales. En ese sentido, el Dr. Ferro definió la literatura latinoamericana como una configuración plural en la que, además de los fuertes espacios nacionales, coexisten tres sistemas de temporalidades múltiples (culto, popular e indigenista). La coexistencia no siempre armoniosa y el entramado tanto geográfico como cronológico de los tres sistemas fueron presentados como un modo de abordar la literatura latinoamericana en torno a “problemas” articuladores en lugar de apelar a criterios historicistas o enciclopedistas que resultan casi siempre simplificadores. En este sentido, el Dr. Ferro subrayó la necesidad correlativa de trabajar con “zonas culturales”.
Resulta destacable, además, que a partir de algunas de las tramas conceptuales que podemos encontrar en los proyectos de investigación y en los programas de la cátedra de años anteriores, el Dr. Ferro diseñó una relectura de ese entramado que, nítida y precisa, fue sustancialmente novedosa respecto de la tradición crítica de los estudios latinoamericanos. Lo cual abona lo dicho previamente en relación con la preservación del valor de la continuidad en proyectos académicos.
Además, el Dr. Ferro agregó que esa perspectiva múltiple y dinámica que describía permitiría la inclusión de textos contemporáneos a partir de una reflexión acerca de la construcción del canon. Presentó el trabajo de la academia como central para esta construcción (y ejemplificó con el lugar cardinal que tuvo la cátedra en la difusión y el estudio de la obra del chileno Roberto Bolaño). En el mismo sentido, señaló la necesidad de construir “agendas” propias, en diálogo permanente, pero independientes de otros centros académicos.

c. En el dictamen del Jurado se dice que el postulante Se refirió a los intereses de los integrantes del equipo así como de los alumnos.

Esta escasa mención del Jurado no expresa las reflexiones respecto del equipo de trabajo que realizó el Dr. Ferro y que ya hemos señalado. Tampoco da cuenta de sus propuestas docentes ni de su concepción de la relación entre el objeto de estudio, la actividad docente y los estudiantes. En este sentido, el Dr. Ferro explicitó cuestiones acerca de las problemáticas de la enseñanza de la literatura, definió la lectura como un “placer difícil”, cuya densidad debe ser explorada en el trabajo docente, reflexionó sobre la articulación entre lectura y escritura y la función epistémica de esta última en el contexto de una formación de grado, realizando un desarrollo acorde con una visión global de la problemática propia del cargo para el cual estaba concursando.

d. En el dictamen del Jurado se dice del postulante que A las preguntas realizadas en relación con la formulación de un programa para el dictado de la materia respondió que se elaboraría en torno a problemas sin llegar a concretar una propuesta explícita y tampoco hubo una posición nítida con respecto a las literaturas nacionales.

Quienes asistimos a la entrevista encontramos desconcertante este enunciado. Interrogado por uno de los jurados acerca del modo de formular un programa, el Dr. Ferro expresó que, en la articulación de los programas de la materia, esa elaboración “en torno a problemas” debía pensarse necesariamente en la convergencia entre investigación y docencia, señalando, además, como ejemplo, algunos de los programas abordados por la cátedra en los últimos años.
Otro jurado peguntó acerca del lugar que la literatura brasileña tiene en el desarrollo de la materia. El Dr. Ferro respondió que la literatura brasileña, por cuestiones curriculares, no es parte central de los estudios llevados a cabo por la cátedra, pero que es necesaria su consideración a la hora de desarrollar los programas. Respecto de este punto, nos llama la atención que al tiempo que se desconozca por parte del Jurado la existencia de la Cátedra de Literatura Brasileña y Portuguesa en el Plan de Estudios de la Carrera de Letras, se destaque luego en el dictamen que la Dra. Cella “Manifiesta inquietud en interés por el plan de la carrera y su modificación”.
Ante la pregunta acerca del modo de articular el estudio de literaturas nacionales, el Dr. Ferro respondió que el modo deseable de aproximarse a ellas es pensarlas en sus intercambios tanto con la literatura latinoamericana en general como con lo que presentó como “zonas culturales” (andina, del Río de La Plata, etc.). Algo que, por otra parte, insistía y completaba coherentemente la idea que ya había expuesto acerca de la literatura latinoamericana como coexistencia de una configuración plural en la que además de las literaturas nacionales interactuaban sistemas y zonas específicos. (ver punto a).
Las declaraciones del Dr. Ferro fueron, como puede verse por lo expuesto, específicas y nítidamente formuladas, apelando en su respuesta a bibliografía tanto clásica (Ángel Rama) como contemporánea (los últimos textos de Antonio Cornejo Polar).
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2. En relación con la instancia de la Entrevista Personal realizada a la Dra. Susana Cella queremos señalar lo siguiente:

a. En el dictamen el Jurado afirma que la postulante Problematiza el nombre de la materia y hace alusión a los fenómenos culturales incluidos en dicho nombre. Hace una inteligente referencia a la tensión entre lo subcontinental y lo nacional. Retoma el concepto de especificidad que prefiere al de identidad y da sólidas razones que sustentan su postura. Se refiere a la tensión entre tradición y ruptura, explicitando que no hay tradición homogénea, que es dinámica y plural. Relaciona el concepto de transculturación con la inmigración y con los momentos de confluencia.

Para quienes presenciamos la entrevista de la Dra. Cella parece probable que el sintagma “problematiza el nombre de la materia y hace alusión a los fenómenos culturales incluidos en dicho nombre” se refiera a las líneas que continúan el párrafo, puesto que las referencias al objeto de estudio de la materia se agotaron en las menciones del dictamen. Así, probablemente la “problematización” se refiera a los pares Unidad/diversidad, tradición/ruptura, al concepto de “especificidad” y al de “transculturación”. Efectivamente, la postulante se refirió a todos estos puntos, señalando por ejemplo, que el estudio de la literatura latinoamericana debe atender tanto al desarrollo continental como a las diversidades nacionales. Cuando se refirió al concepto de “especificidad”, la Dra. Cella afirmó que es necesario atender a la especificidad literaria de los fenómenos y su relación con procesos externos a la literatura. Cuando se refirió al concepto de “transculturación” ejemplificó con el caso del boom de la narrativa latinoamericana y con el desarrollo de las vanguardias en el continente. Llamó a estos fenómenos “momentos de confluencia”.
No queda claro, sin embargo, por qué el Jurado, que exige del postulante Ferro “innovaciones substanciales”, afirma que es una “inteligente referencia” la mención a la tensión entre literaturas nacionales y literatura latinoamericana, tensión fundante en el campo de nuestros estudios y en ningún sentido novedosa. Más aún, referirse a esta tensión en los términos en los que lo hizo la postulante podría no ser muestra de inteligencia, sino de aplicación escolar, en la medida en que no exploró ninguno de los dos conceptos. Los mismos reparos pueden realizarse con respecto a sus otras afirmaciones señaladas. El concepto de “especificidad literaria” pertenece al herramental básico de la teoría literaria, y no resulta claro por qué una postura que pertenece a la más consensuada tradición crítica debería destacarse por sus “sólidas razones”. Lo mismo puede afirmarse de la idea de que la tradición es un objeto “dinámico y plural”. En el mismo sentido, los “momentos de confluencia” son lugares visitados toda vez que se presentan fenómenos sincrónicos en la historia de la literatura latinoamericana.
Considerar estas declaraciones como una “problematización” y presentarlas como argumento para dictaminar la idoneidad de la postulante para el cargo de titular de cátedra implica privilegiar la doxa antes que la reflexión crítica sobre los procesos que constituyen nuestro campo de trabajo.
b. En el dictamen el Jurado dice que la postulante destaca cómo se formula un programa y la importancia que reviste la selección de contenidos para los futuros graduados. En la instancia de investigación alude a su propio trabajo, a la tarea de recortar un hábeas [sic] y de interrumpir una continuidad. Toma posición frente a la idea de un canon y rescata la necesidad de dar cumplimiento a la lectura de textos fundamentales. Hace precisiones teóricas de gran relevancia para el desarrollo de la materia, por ejemplo, cortes transversales como el de barroco americano.

Quienes presenciamos la entrevista no encontramos otros señalamientos sobre “cómo se formula un programa” que la “necesidad de dar cumplimiento a la lectura de textos fundamentales”. En este sentido, la Dra. Cella afirmó que la función de la cátedra en el ciclo de grado es dar una visión panorámica de la literatura latinoamericana y que la visión específica de los diferentes fenómenos debe ser materia de seminarios. También afirmó que es necesario realizar recortes en la continuidad del corpus de trabajo (desconocemos el sentido de “hábeas”, pero imaginamos que el dictamen se refiere al “corpus”), y que dichos cortes son una necesidad epistémica.
El dictamen del Jurado evidentemente desconoce la tradición de trabajo de la Cátedra de Literatura Latinoamericana II, que desde 1987, bajo la titularidad primero del Dr. Jitrik y de la Dra. Manzoni luego, siempre ha ordenado sus programas por problemas, antes que por épocas o autores. Sólo este desconocimiento de los programas de la materia, autoriza la incongruencia de que se le demanden al Dr. Ferro “cambios substanciales” en el proyecto de cátedra y que no se le haga el mismo señalamiento a la Dra. Cella. Por otra parte, la necesidad de “dar cumplimiento a la lectura de textos fundamentales” sugiere que el trabajo con tendencias que todavía no han entrado en el canon de la literatura latinoamericana (es decir, tendencias todavía no sancionadas como “fundamentales”) no debe ser parte de los cursos de grado. Así, “tomar posición frente a la idea de canon” es simplemente plegarse a él, glosar lo que los manuales de literatura aseguran que es la literatura latinoamericana. Así presentada, la labor de una cátedra universitaria es una mera repetición. En efecto, semejante idea de “cómo se formula un programa” elimina las posibilidades de que los estudiantes cuestionen los saberes recibidos y discutan la pertinencia de un canon. La necesidad de que esta discusión se dé en una materia del tronco común de la Carrera de Letras resulta aún más importante que su desarrollo en los seminarios de la especialización justamente porque es allí donde los estudiantes adquieren con mayor intensidad sus herramientas teóricas y críticas. ¿Hace falta agregar que es la capacidad crítica que los alumnos de nuestra Facultad y de nuestra Universidad adquieren en el grado lo que los distingue en otros ámbitos académicos nacionales e internacionales?
Como señala el dictamen del Jurado, la Dra. Cella sólo se refirió a sus investigaciones, sin hacer ninguna referencia a su participación en los proyectos de investigación de la cátedra (en los que participó de 1987 a 2004) o a su inclusión en el equipo de trabajo. Esta ausencia sugiere que para la postulante el trabajo de colaboración en equipo no es relevante para el desarrollo de una investigación ni para la planificación del trabajo de cátedra. Por un lado, esto redunda, en su exposición, en una falta de reconocimiento hacia planteos que son el producto de una elaboración conjunta de la Cátedra de Literatura Latinoamericana II antes que el resultado de una inteligencia personal que (“Hace precisiones teóricas de gran relevancia para el desarrollo de la materia”), como atestigua el ejemplo citado de la organización del programa por “cortes”). Por otro lado, sugiere que los contenidos de un programa, que deberían ser el producto del intercambio entre las diferentes investigaciones que se llevan a cabo en una cátedra universitaria, brotan o se imponen como decisión unilateral del titular. El hecho de que la Dra. Cella no haya mencionado el trabajo de ninguno de los miembros de la cátedra de la que es parte desde hace más de veinte años y de que haya denominado a nuestro lugar de trabajo “Instituto de Literatura Latinoamericana”, cuando su nombre es “Instituto de Literatura Hispanoamericana”, es prueba de la distancia con que la Dra. Cella considera el trabajo del equipo del que forma parte. Distancia que se ha ido manifestando en su ausencia desde hace años de las Jornadas Anuales de Investigación del Instituto de Literatura Hispanoamericana en el que residen nuestros proyectos, en su acotada presencia en las actividades de la Cátedra de Literatura Latinoamericana II y, fundamentalmente, en su diversificación de especialización profesional: como lo señala el dictamen del Jurado, la Dra. Cella “hace entrega de actualización de antecedentes los cuales se refieren a su labor docente como profesora asociada interina en Literaturas eslavas”, disciplina, como es evidente, poco afín al campo de la literatura latinoamericana.

c. En el dictamen del Jurado se dice que la postulante Planteó la necesidad de hacer una evaluación y autoevaluación al final de la materia.

Efectivamente, la Dra. Cella señaló la necesidad de llevar a cabo una labor de evaluación tanto por parte de la cátedra como por parte de los estudiantes.
En este sentido, indicó que el bagaje cultural de los alumnos ingresantes es pobre y que debería mejorarse el bajo nivel cultural con el que vienen de la escuela secundaria. Ilustró el punto contando una anécdota sobre un estudiante que, en una exposición sobre la ruptura vanguardista, levantó la mano y preguntó qué era el modernismo hispanoamericano. El relato produjo expresiones de espanto en el Jurado, pero no le permitió analizar que el supuesto relevamiento e interés serio en plantear una evaluación y autoevaluación de cátedra se redujo al comentario de “charlar con los alumnos”, o “saber qué tienen ganas de leer”. Este planteo vago y difuso que la postulante llamó varias veces “trabajo de campo”, y que es señalado en el dictamen, omite que la Cátedra de Literatura Latinoamericana II viene realizando, desde hace muchos años, al comienzo y finalización de las cursadas, una organizada tarea de evaluación, tanto respecto de la formación con la que llegan los alumnos, como de sus consideraciones finales respecto de las instancias de trabajos prácticos y clases teóricas. Cabe señalar también en el planteo de la Dra. Cella la inexistencia de una formulación tanto respecto del rol docente en relación con esos deseos de los estudiantes, como de una concepción global del problema como titular de cátedra. Por otra parte, las reflexiones de la postulante con respecto al nivel académico de los ingresantes no tuvo más sustento que su experiencia personal. En efecto, la Dra. Cella no presentó estadísticas que avalaran una opinión que, por lo demás, parece sólo el producto del sentido común.

d. En el dictamen el Jurado dice que la postulante Respondió ampliamente a las preguntas formuladas, ampliando puntos esbozados con anterioridad. Manifiesta inquietud e interés por el plan de la carrera y su modificación.

A quienes asistimos a la entrevista nos resulta incomprensible el adverbio “ampliamente”. Interrogada por uno de los Jurados acerca de cómo hacer para registrar el interés de los estudiantes, la Dra. Cella respondió que había que preguntarles qué tenían ganas de leer. Ante la pregunta, realizada por otro de los Jurados, sobre cómo subsanar las carencias con las que los estudiantes entran a la Carrera de Letras, la postulante propuso recomendar bibliografía para los principiantes e implementar talleres para los más avanzados.
Ninguna de estas respuestas resultan “amplias” con respecto a lo “antes esbozado”. Antes bien, nos parece, en el primer caso, una afirmación que contiene las mismas dificultades operativas que su propuesta de “charlar con los alumnos”: la Dra. Cella no especifica cómo la cátedra debería procesar lo que los alumnos tienen ganas de leer. En el caso de la segunda respuesta, su enunciado resulta difuso ya que no se señala qué contenidos deberían impartirse en esos cursos.

Por último, queremos dejar constancia de que el Jurado tuvo una actitud distendida, casi amistosa hacia la postulante, completando las frases en las que no encontraba la palabra precisa. Finalmente, el Jurado, lejos de realizar preguntas específicas destinadas a subsanar lo que en el texto referido al Dr. Ferro se señala como carencias (programa, continuidad o innovación con el trabajo realizado, etc.) que, como hemos expuesto, no fue desarrollado por la postulante, sostuvo una especie de charla informal cuyos objetivos resultaron confusos y tampoco dejaron claros los modos innovadores que el Jurado manifiesta haber escuchado.

II. Prueba Oral

1. En relación con la instancia de la Prueba Oral del Dr. Roberto Ferro, el
dictamen del Jurado nos merece las siguientes aclaraciones:

a. Respecto del tema elegido y desarrollado por el Profesor Ferro “Horacio Quiroga: el cuento como eje de un nuevo lenguaje”, en el dictamen se asevera que la exposición “Parte de una noción de ‘lo nuevo’ que no amplía ni explicita demasiado”. Sin embargo, quienes presenciamos la Prueba Oral registramos claramente que el Dr. Ferro desde un primer momento se refirió a un concepto acotado y preciso de lo nuevo en relación con la escritura de Horacio Quiroga, definiéndolo como “aquello que implica una novedad con consistencia suficiente como para establecer una continuidad en la escritura literaria”. Dicha conceptualización fue expresamente retomada desde distintas perspectivas a lo largo de la clase, como, por ejemplo, en la diferenciación de la narrativa quiroguiana respecto del realismo en tanto preeminencia de la situación narrativa sobre la psicología del personaje y también en la vinculación con la irrupción del imaginario que arrastra lo cinematográfico. Todo lo cual vuelve inexacta la apreciación conclusiva del dictamen: “La cuestión de lo nuevo con lo que se partió y a la cual se le dio una gran importancia, no se retoma en ningún momento posterior de la clase”.

b. En el dictamen se dice que el Dr. Ferro “planteó la relación entre vida, literatura y experiencia de los límites, y esto se quedó en su mera formulación”. Sin embargo, no es “mera formulación” que el Dr. Ferro vinculara, como lo hizo explícitamente, la particular experiencia vital de Horacio Quiroga, en el cruce y yuxtaposición de selva y tecnología, con la específica exploración literaria implicada en la confluencia de la novela de la tierra y la técnica y velocidad de las vanguardias. Además, un valioso ejemplo de la argumentación intelectual desplegada en este punto se pudo registrar, condensada y potenciada, en la imagen de la moto en la selva. Es decir, la imagen de Horacio Quiroga atravesando la selva en moto ilustró en qué medida la experiencia de los límites es el centro de la experiencia narrativa quiroguiana y en qué medida pueden resultar insuficientes las categorías de naturalismo y vanguardia para analizarla.


c. En el dictamen del Jurado se concluye el detalle referido a la Prueba Oral del Dr. Ferro con la siguiente evaluación: no respondió a la situación del cuento en la literatura latinoamericana del presente. Tampoco terminó de explicar el concepto de entropía.

En relación con la primera carencia que se marca, además de que no fue formulada como pregunta sino que surgió como comentario a la exposición en curso, el Dr. Ferro cubrió ese horizonte de interrogación desde distintas aproximaciones al tema y dio cuenta de los alcances de la obra de Quiroga, insistiendo en su posterior presencia en la renovación de la literatura de América Latina. También al abrir la posibilidad, explorada luego por otros narradores del área, de pensar el ámbito de la selva como propicio para el cuento gótico latinoamericano. Abundó asimismo en los alcances de la obra de Quiroga en otros escritores reconocidos, por ejemplo en Borges y Onetti, que comparten con Quiroga un distanciamiento de la idea de representación de un color local; también en la mención que como ensayista hace Carlos Fuentes en La nueva novela hispanoamericana, considerando a Quiroga como antecedente ineludible de la renovación narrativa en América Latina. El Dr. Ferro se extendió asimismo en el impacto de su obra al señalar la reivindicación que hacen de él narradores caribeños contemporáneos, como el caso de la escritora cubano-puertorriqueña Mayra Montero.
Respecto ahora de la segunda carencia que se señala al concluir la evaluación de la Prueba Oral, referida al concepto de “entropía”, que según se dice “no se terminó de explicitar”, registramos lo siguiente: por un lado, la definición de entropía expresada por el Dr. Ferro aparece reproducida en el comienzo del mismo dictamen: “Planteó el concepto de ´entropía` como propio de la escritura de Quiroga, un dinamizador que sigue actuando hasta el presente”. Por otro lado, el concepto nodal de entropía, explicado también por el Dr. Ferro como acción residual de intersección de una energía aparentemente dispersa y fuera de sistema, fue retomado en varias oportunidades y claramente integrado e ilustrado en su exposición en relación con el concepto de “lo nuevo”, con la “relación entre vida, literatura y experiencia de los límites” y con la “situación del cuento en la literatura latinoamericana del presente”. Los señalamientos que ya hemos hecho en el dictamen del Jurado, de omisión de reconocimiento de la elaboración intelectual en cada uno de esos puntos, se confirman también en la omisión del valor del concepto de entropía que los atravesó.

d. En relación con lo expuesto es necesario agregar que la clase del Dr. Ferro constituyó un abordaje elaborado, de alto nivel intelectual y original respecto del tema propuesto. Ejemplificó los conceptos vertidos en relación con varios cuentos de Quiroga, de los cuales leyó los fragmentos pertinentes. Desde el punto de vista didáctico, fue claro, dinámico, ordenado, aprovechó el recurso del pizarrón y habló de pie, desplazándose por el ámbito del aula, en un claro gesto de construir su comunicación tanto con los miembros del Jurado como con el público presente.

II. 2. En relación con la instancia de la Prueba Oral de la Dra. Susana Cella, el
dictamen del Jurado nos merece las siguientes objeciones:

a. Se dice que el tema elegido por la Dra. Cella fue Nueva sensibilidad: un mapa de los ´ísmos´. El ultraísmo y la experiencia rioplatense. El creacionismo de Vicente Huidobro. La imagen creacionista y el acto creador.
Luego se dice también en el dictamen que Una primera parte de la clase está destinada a cuestiones generales, tales como la vanguardia, modernidad y nueva sensibilidad, y continúa con aspectos más específicos como el concepto de asimilación y antropofagia. Pasa luego al desarrollo del mapa de los `ismos´. Se refiere a los manifiestos, a la idea de lo nuevo que no es nuevo pero está presente en la vanguardia, no como oposición a lo antiguo sino a lo viejo. Recorre entonces los avatares de lo nuevo. Llega así a Huidobro, después el desarrollo racional de su clase que siguió una línea muy clara hasta llegar a esta instancia. Establece diálogos, cruces, tensiones y confluencias entre los poetas del Ultraismo y del Creacionismo. Responde con precisión y amplitud las preguntas formuladas, resultando particularmente inteligente el concepto de traslado pensado desde lo físico a lo poético (la metáfora como traslado). La clase resultó excelente pues dio cuenta con creces del amplio tema escogido.

Para quienes asistimos a la exposición de la Dra. Cella, el dictamen del Jurado respecto de esa instancia resulta ya no motivo de sorpresa sino de profunda preocupación. En principio, tenemos que señalar que no se dice en el dictamen que el supuesto “desarrollo del mapa de los ´ismos`” consistió en un simple mapeo, es decir, en la mención de cuatro ismos (Estridentismo, Contemporáneos, Diepalismo, Poesía Negrista), en algunos casos sin aludir siquiera a sus figuras más representativas y sin entrar en sus consideraciones más específicas, ni en la variedad y complejidad de los ismos latinoamericanos, con excepción del Ultraísmo y el Creacionismo en los que la postulante se detuvo un poco más. El Jurado tampoco hizo observaciones ni pidió ampliación o mayor precisión en varias oportunidades que merecían un detenimiento, por ejemplo, cuando la Dra. Cella definió lo nuevo “no como oposición a lo antiguo sino a lo viejo”, una definición cuya claridad y operatividad resulta, como mínimo, incierta. Por el contrario, señala esto casi como hallazgo. Tampoco pidió ampliación o mayor precisión conceptual cuando la Dra. Cella definió la poesía vanguardista como “presentiva” y no “representativa” o cuando expreso que el arte de la vanguardia es el arte contra lo sublime, sin aclarar qué categoría de lo sublime estaba utilizando, o cómo se fundamentaba la relación que marcaba entre la imagen surrealista y la imagen expresionista.

b. Por otra parte, y en relación con el tema elegido por la Dra. Cella y su exposición, resultan incomprensibles las consideraciones altamente valorativas del Jurado (respuestas precisas y amplias, conceptos inteligentes, clase excelente) como si no hubiese reparado en que la postulante omitió referirse a la mitad del tema elegido, esto es a “El creacionismo de Vicente Huidobro. La imagen creacionista y el acto creador”. Si bien, en el muy panorámico mapeo sobre la vanguardia latinoamericana que le llevó la mayor parte de la clase, la Dra. Cella habló de Huidobro, de algunas de sus concepciones estéticas y de sus relaciones con otros intelectuales como Borges o Reverdy, en ningún momento definió en qué consistía la “imagen creacionista” , concepto clave en la poética de Vicente Huidobro, ni tampoco se explayó sobre el tema o lo problematizó.
Esta grave omisión no fue señalada por el Jurado ni durante la clase ni en el dictamen y a nuestro entender es grave no sólo en cuanto a su falta de discernimiento de prioridades de contenido en la transmisión de conocimientos de la materia, sino que, desde el punto de vista del nivel académico de un postulante a la titularidad de una cátedra de Literatura Latinoamericana II en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, esa era la zona previsible en la que se podía esperar una propuesta intelectualmente significativa y renovadora y no una mera e insuficiente repetición de lo consabido respecto del tema.

c. Ante las valoraciones del dictamen del Jurado que designan la exposición de la Dra. Cella como “racional” y “excelente” los que asistimos a ella presenciamos una verborrágica acumulación de información muy general sobre las vanguardias, no siempre fácil de seguir, dado que reiteradamente sus frases se interrumpían por la mitad sin ser retomadas luego. En el dictamen, el Jurado omitió marcar estos anacolutos que, en su diversificación y fuga discursiva, provocaban falta de cohesión y coherencia del hilo argumentativo en su vertiginosa exposición

d. Durante su Prueba Oral, la Dra. Susana Cella permaneció sentada, no hizo uso del pizarrón y en su exposición se dirigió exclusivamente al Jurado que, a diferencia de la distancia observada respecto de la clase del Dr. Ferro, tuvo, llamativamente, una participación activa, ya que en varias oportunidades alguno de sus miembros ayudó a la postulante a encontrar la palabra precisa que se esforzaba en buscar. Tampoco señaló el Jurado las confusiones de nombres propios en que la Dra. Cella incurrió durante su clase.

Cabe decir ahora que, para los miembros de la cátedra allí presentes, esta exposición de la Dra. Cella , a diferencia de la del Dr. Ferro, no representó un abordaje original sobre el tema, ni un esfuerzo por proponer una mirada diferente sobre el mismo.

Señor Decano, en tanto titular de la Facultad en que se ha llevado a cabo este concurso, nuestra doble condición de docentes e investigadores de la Cátedra de Literatura Latinoamericana II y de miembros de la comunidad académica de la Universidad de Buenos Aires nos mueve a hacerle llegar estas observaciones y también a hacerlas públicas.

Nos preocupa el futuro de la materia, en la medida en que el Jurado se ha pronunciado por el candidato evidentemente menos idóneo para el cargo. Nos preocupa, a la vista de la instancias de las Entrevistas Personales y de las Pruebas Orales, la imprecisión de los conceptos críticos y la falta de reflexión sobre la historia de los estudios en literatura latinoamericana. Nos preocupa que el dictamen sugiera que alcanza con repetir lo conocido, que se sugiera que la investigación es sólo accesoria con respecto al dictado de la clase. Que se sugiera, en fin, que a los alumnos sólo debe enseñárseles lo que pueden leer en cualquier libro.

Nos preocupa la patente ausencia de proyecto para la cátedra en la exposición de la Dra. Cella, porque de alguna manera sugiere también que las opiniones personales de un titular son el modo en que una cátedra debe encarar el dictado de una materia y una investigación. Nos preocupa que la primacía en el Orden de Mérito de la Dra. Cella afirme que el lugar de un titular de cátedra sea imponer su visión de la literatura sobre la del equipo docente, ahogando el disenso y la creatividad intelectual.

En un ámbito más general, en tanto que miembros de la comunidad académica, sentimos que algo constitutivo de nuestra labor ha sido vulnerado al dar el Jurado a la Dra. Cella el primer lugar en el Orden de Mérito. En efecto, la evidente injusticia del dictamen nos desconcierta porque siempre pensamos que los concursos docentes eran un lugar privilegiado en el que nuestras investigaciones, nuestras clases, nuestros estudios, eran evaluados. El dictamen del Concurso de Profesor Titular de la Cátedra de Literatura Latinoamericana II afirma que nos equivocamos. Que es irrelevante la preparación intelectual, la reflexión sobre el trabajo de la cátedra o la trayectoria. Que en el momento en que la Facultad de Filosofía y Letras debe evaluar a sus docentes, la arbitrariedad y los motivos inescrutables, el escamoteo y el subjetivema reemplazan a la exposición razonada y la evaluación ecuánime.

Nos mueve a escribir esta carta la desazón que nos provoca el hecho de que, con este dictamen, la casa de estudios que nos formó, y a la que dedicamos diez, veinte, treinta años de trabajo, nos esté diciendo ahora que tal vez todo eso haya sido en vano.
Saludamos a Usted atentamente

Guillermo Blanck (DNI: 14951003)
Ezequiel De Rosso (DNI: 23510447)
María Martta Gigena (DNI: 22656135)
Gustavo Lespada (DNI: 18745828)
Elsa Noya (DNI: 6295115)
Andrea Ostrov (DNI: 13530305)
Elena Pérez de Medina (DNI: 4705926)
Marina Von der Pahlen (DNI: 22350780)





c.c.: Departamento de Letras (FFyL-UBA)
Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires

domingo, 26 de octubre de 2008

CONCURSO, SIGUEN LAS SOSPECHAS, ESCASEAN LAS RESPUESTAS

¿PORQUÉ SE CAMBIÓ EL JURADO?
El siguiente extracto es parte de la reunión de la Junta Departamental de Letras del día 24 de junio de 2007. (http://luneslasletras.blogspot.com:80/.
No haremos ningún juicio crítico sobre el tratamiento del tema de los jurados. El lector inteligente y suspicaz podrá sacar sus propias conclusiones sobre los dichos transcriptos en ese site, así como también analizar la dificultad que entraña nombrar un jurado por las diversas razones allí enunciadas. Pero...
Si algunos desisten y otros no responden y, si en la misma reunión se nombran los conflictos de intereses que hicieron que algunos no pudieran ser jurados ¿Porqué después de las cuidadosas revisiones de reglamento se elgigió ese jurado que burlo mas de una norma?
Preguntas, lector, preguntas, Sospechas lector, sospechas. Vergüenza Lector, Vergüenza.

"-Lit Latinamericana II (se concursa titular)
Hay un jurado que había sido propuesto por la junta, pero que no puede porque es asociado.
Los integrantes de la mesa buscan en sus mentes posibles nombres para completar el jurado, hasta que alguien rompre el silencio...
Raiter: "Sigamos con el criterio de Medieval, busquemos alguien de Historia"
Panesi: "Pero hay diferencias entre los casos..."
Bermúdez: Jitrik
Se mira para abajo y se escuchan murmullos negativos, hasta que irrumpe una voz que expresa, parece, lo que todos piensan. Raiter dice: "Eso es para quilombo", y Diego Villarroel ratifica, "si quieren quilombo llamen a Jitrik".
Se propone a Oscar Terán. Todos OK.
Por lo tanto, los titulares para el jurado de este concurso serían Susana Zanetti, David Viñas y Oscar Terán (esperando que acepte)
Sintáxis
Susana Santos informa que el Consejo Directivo envió un comunicado exigiendo que se le pidan los CV a los miembros del jurado. La curiosidad es que sólo para este jurado y para el de Española se envió el comunicado. El jurado de sintaxis estaba conformado desde Diciembre del 2006.
Raiter: "Si viene del Consejo sospecho que es para limpiar algún jurado. Leé por favor el memo."
(Se lee el memo redactado por la Comisión de Interpretación y Reglamento del Consejo Directivo. En él se pide que los jurados presenten CV con últimas publicaciones sobre la especialidad de la materia)
Raiter: "No me parece razonable... estamos haciendo concursos de literaturas con gente de otras áreas y ¿cómo pedimos últimas publicaciones en la especialidad? Me parece ad hominem"
Panesi: "Nos piden fundamentos para traer jurados extranjeros y del interior. Al Consejo Superior sólo le interesa si es regular y en qué universidad trabaja"
Raiter: "La primera persona que tuvo sintáxis fue Ofelia Kovacci. Fue un re nombramiento. Ella no entendía la sintáxis como autónoma. Si quieren sintáxis autónoma ¿qué hay que traer? ¿Un chomskyano?. Estoy vacilando entre darle un empujón a los concursos y encapricharme..."
El estudiante Martín Yuchak trae a la mesa una junta del año 2005 [más específicamente, se trata de la Junta del 02/05/005], donde discutieron en forma bastante violenta Guiomar Ciaspuscio y Salvio Martín Menéndez, a propósito de la conformación de un jurado para el concurso de Sintaxis, preguntando si este requisito puesto ahora no tendrá que ver con eso. [El debate se daba a partir de la "orientación lingüística" de los miembros propuestos. Lo que Menéndez objetaba en su momento, era la orientación generativista predominante en los miembros del concurso, y proponía un jurado "más amplio". En dicho informe recalcábamos –como lo hacemos ahora– el carácter esencialmente político de dicha discusión, más allá de la existencia real de dichas orientaciones en el campo específico de la lingüística . Es decir, en la decisión de los jurados, se juega el control de ciertos sectores (cátedras) de la carrera por parte de ciertos sectores políticos de los profesores. Un jurado de tal o cual orientación es más propenso a elegir a un aspirante de tal o cual orientación, más allá de los elementos formales que el jurado debe tener en cuenta para su dictamen. Éste es el elemento esencialmente político de la orientación académica de los jurados. Para ampliar, se puede consultar el resumen de dicha reunión].
Cristofalo: "De cuando es la resolucion"
Santos: "De ahora, el jurado se conformó en diciembre. Para española también se hizo un memo"
Panesi: "se pide que tengan publicaciones especificas en sintaxis"
Cristófalo: "Es una irregularidad que se pida algo para un concurso y no para todos. Si no es una normativa general a todos los concursos, pidamos que nos la justifiquen" Raiter: "¡Porque sino el CD se convierte en jurado del jurado!"
El director del departamento dice: "¿Qué hacemos?"
(Se recuerda que hay una normativa específica solicitada para los casos de Sintáxis y Española III)
Cristófalo: "Normativa general es pedir un CV abreviado pero no publicaciones especificas. Hay que redactar un pedido de fundamentación del pedido de publicaciones en el área"
Se plantea el tema de que esto dilataría los concursos.
Raiter: "Y sí... después la culpa es del departamento... uno hace las cosas bien, no se traga el caramelito... porque acá es tragarse el caramelito"
Diego Villarroel: "Mientras tanto hay que ir preparando otros nombres, para no seguir dilitando en lo que nos toca"
Panesi: "Se puede pedir que expliciten cuál es el jurado en cuestión, el que se cuestiona"
Susana Santos: "Piden los datos de Funes, por ejemplo"
Varias voces al unísono: "¡Pero está en el Consejo Superior! Es absurdo"
Se concluye preguntar también al Consejo si quiere que sea una regla general o es por un caso puntual.
El prof. Raiter propone incorporar como 3º suplente al Dr. César Fernández, titular de Didáctica de la Lengua en Comahue."
Continua en http://luneslasletras.blogspot.com:80/
-- Zunino y Zungri

martes, 23 de septiembre de 2008

LA ACADEMIA RECLAMA TRANSPARENCIA, CONCURSO LITERATURA LATINOAMERICANA II: EL VÓMITO COMO SÍNTOMA

Por Daniel Link en Pérfil
El jurado, entre quienes estaba la segunda autoridad administrativa de la Facultad de Filosofía y Letras, resolvió, por unanimidad, designar a un aspirante y no a otro, en abierta violación del aparato jurídico, que reserva la efectiva "designación" del candidato (recomendado por el Jurado) al Consejo Superior de la Universidad. El caso es un ejemplo de la inextricable maraña de corrupción, estupidez e ignorancia que tanto nos preocupa: personas que gobiernan sin tener idea de los mecanismos de gobierno, personas que confunden gobierno con ejercicio arbitrario del poder, personas que confunden el ejercicio del poder público con la obtención de un beneficio particular o un rédito político. La emesis, el vómito, como síntoma.